sábado, 9 de enero de 2010

Stomachache

Estoy en mi cama, tumbada, con el nuevo miniportátil de mamá encima mío, colocado de una manera extraña a fin de que pueda escribir y leer sin tener que estar demasiado incómoda. Para escribir con dos dedos de la mano izquierda lo estoy haciendo rápido. La cuestión por la que estoy en mi cama, con las luces apagadas, no es otra que dolor de barriga, un fuerte dolor de barriga del que solo soy culpable yo; bueno, yo y los macarrones con salchichas, y el queso con membrillo. Esto me pasa por repetir, y por comer cuando indudablemente no tengo hambre. ¿Cuándo aprenderé a dejar de comer por gula?
Oh, se me olvidaba, en mi boca hay una pastilla de esas que se chupan para quitar la acidez; damn it tomate frito!

No hay comentarios:

Publicar un comentario